jueves, 22 de noviembre de 2018

Intoxicaciones agudas durante el embarazo

 Dolly Andrea Castaño Valencia 
María Paulina Cortés Palacio 
Kelly Mariana Cruz Sarmiento 
Tania Andrea Delgado 
Rafael Díaz Cadavid 
Estudiantes de 11° semestre de Medicina. Universidad de Antioquia

Revisado por: Sara Lastra Bello
MSc. Toxicologia. Esp. Adicciones – Unidad de Telesalud. CIEMTO


Las intoxicaciones en mujeres embarazadas para el año 2013 correspondieron al 2,45% de todas las intoxicaciones reportadas en Colombia, de estas, el 82% de los casos son con fines suicidas. Incluso llegan a ocupar el segundo lugar de métodos de suicidio empleados por mujeres. Por todo ello es de vital importancia conocer sus principales manifestaciones, repercusiones en la salud y su manejo, ya que, en muchas ocasiones, sin saberlo, corre peligro dos vidas y no solo una. 

Normalmente, la sangre que bombea el corazón en su mayoría se dirige a órganos vitales como el cerebro y el riñón. En el embarazo ocurre una situación especial y es que aparece un nuevo órgano llamado placenta, la cual permitirá nutrir la nueva vida en formación. El corazón comienza a dirigir gran parte de la sangre que bombea a la placenta, la cual cumple con una función de membrana, permitiendo el paso de múltiples sustancias y nutrientes que se encuentran en la sangre de la madre, hacia el feto. En el caso de una intoxicación, la sustancia que se encuentre en la sangre materna alcanzará a llegar hasta este nuevo órgano y así el feto recibiría sangre y nutrientes contaminados con la sustancia. 

La placenta tiene un pH ácido, lo cual favorece la concentración de sustancias con pH básico en ella y en el feto. Muchas sustancias tóxicas tienen un pH básico y gracias a esa característica pueden causar daños mayores en el feto, así la madre se encuentre sin síntomas. En la intoxicación por compuestos organofosforados (los pesticidas) a pesar de que el tratamiento es igual al de mujeres no embarazadas, el medio ácido en el que se encuentra el feto no permite la eliminación del tóxico al que se expuso la madre y por ello es que se debe vigilar de forma estricta el estado fetal. Esto nos demuestra que el bienestar de la madre no necesariamente garantiza el bienestar del bebé. 


No todas las intoxicaciones son iguales, cada una afecta de forma diferente el transcurso del embarazo y el estado de salud del feto, y esto dependerá en gran medida del tipo de sustancia ingerida, la cantidad de la misma, la edad gestacional que tenga la madre al momento de exponerse a la sustancia, etc. Esto último es de especial importancia pues las mujeres no deben confiarse en que no pasará nada por el hecho de estar próxima su fecha de parto, pues el abuso del acetaminofén, por ejemplo, tiene diferentes efectos según la etapa del embarazo. En el primer trimestre puede aumentar el riesgo de abortos espontáneos, con una edad gestacional mayor se incrementa el riesgo de parto prematuro y en el tercer trimestre la sobredosis del medicamento puede afectar de forma grave el hígado de la madre y el de su bebé, lo que obliga a finalizar el embarazo de forma inmediata, ya que el antídoto no atraviesa la placenta, por lo tanto, no logra impactar en la salud del bebé aun cuando sí impacta en la salud de la madre. Por eso siempre se debe consultar al servicio de urgencias lo más rápido posible así la embarazada no sienta nada y en la medida de lo posible, llevar evidencia de la sustancia a la que se estuvo expuesto (el tarro, el nombre comercial de la sustancia, etc.). 

Otra cosa para tener en cuenta es que no siempre el tratamiento va a ser inocuo y en la mujer en embarazo hay que estar especialmente vigilantes por esta razón, pues no en todos los casos se puede tratar igual que en una persona adulta que no esté en gestación. En la intoxicación por fluoracetato de sodio (el famoso veneno 1080), el antídoto utilizado para revertir su efecto es dañino para el feto y en estos casos el médico debe entrar a buscar otras opciones terapéuticas posiblemente no tan efectivas, o arriesgarse a usar esta sustancia prevaleciendo el bienestar materno sobre el fetal. 

La intoxicación por salicilatos (aspirina es el más utilizado) indiscutiblemente tiene mayores efectos para el feto que para la madre. Puede ocasionar disminución de la frecuencia cardíaca y disminución en la cantidad de oxígeno que le llega al feto, además su sangre pasa a tener un pH ácido. Todo esto aumenta el riesgo de que el feto muera antes del parto o en las primeras horas después de éste. 

En el caso de la intoxicación por rodenticidas (aquellas sustancias utilizadas para matar ratas), es muy importante tener en cuenta que existen varios tipos de ellos y que los síntomas en la madre podrían presentarse desde el primer día al tercer día y pueden continuar con los síntomas incluso hasta semanas después de ingerir el tóxico; por esta razón se debe siempre dirigirse a un centro de salud donde será evaluada incluso semanas después. No están muy claros los efectos en el embarazo, pero en los casos que se han presentado, las embarazadas presentan hemorragias y en el feto se presentan malformaciones (es decir, que no se formen adecuadamente los órganos o partes del cuerpo del feto), parto prematuro, retraso cognitivo. Es importante en este tipo de intoxicaciones mantener un seguimiento de la paciente embarazada hasta el final de su gestación y el bebé debe ser monitoreado hasta un año después de nacer. 

Es importante que las madres recuerden que no deben automedicarse ni tomar sustancias naturales por decisión propia, ya que muchos de estos pueden ser teratogénicos (ocasionan malformaciones en el bebé), por lo que siempre deben consultar al médico previamente .Es importante acopiar toda la información posible del paciente y sus familiares, con el fin de esclarecer las circunstancias del evento, identificar la sustancia tóxica y orientar adecuadamente el tratamiento y éste buscará la mejor opción sin afectar el feto. 

Como los síntomas que presente la madre no siempre se correlacionan con la afectación que pueda estar sufriendo el feto, es necesario consultar siempre que la madre o un familiar o conocido tenga la sospecha de que la madre pueda estar intoxicada así ella no presente ningún síntoma. 

Estos casos son complejos porque son dos vidas las que hay que hacer lo posible por salvar, pero es importante tener en cuenta que la salud de la madre prevalece sobre la de su bebé. Invitamos a las madres a que estén atentas sobre cada cosa que van a consumir: medicamentos, sustancias naturales, alimentos, recipientes donde colocan los alimentos, etc. ya que tienen una vida muy frágil y apenas en formación, en sus manos. 

Adicionalmente, no se debe olvidar que el mayor porcentaje de intoxicaciones en gestantes corresponde a intoxicaciones intencionales, lo cual requiere una evaluación de las condiciones psicosociales de la mujer embarazada (depresión, embarazo a edades tempranas, embarazos no deseados y bajo estrato socioeconómico), con el fin de brindar una atención integral. 


Referencias

  1. Camacho, Y. Rodríguez, E. Caracterización de intoxicaciones en mujeres gestantes notificadas en Bogotá D.C 2008-2015. UDCA. Bogotá, D.C. 2016. Disponible en:http://repository.udca.edu.co:8080/jspui/bitstream/11158/543/1/CARACTERIZACION%20DE%20INTOXICACIONES%20EN%20MUJERES%20GESTANTES%20BOGOTA%20.pdf
  2. Uso de ácido acetilsalicílico durante el embarazo. 2009. Disponible en: http://www.medizzine.com/embarazo/reaccionesE.php?nombre=acetilsalicilico
  3. Gómez, U. Agudelo, Y. Intoxicaciones en mujeres embarazadas. Disponible en: https://encolombia.com/medicina/guiasmed/u-toxicologicas/intoxicaciones-en-mujeres-embarazadas/
  4. Ferrada, G. Gajardo, L. Gutiérrez, W. Intoxicaciones con rodenticidas superwarfarínicos. Acta Toxicol. Argent. (2015) 23 (1): 44-52. Disponible en: http://files.sld.cu/toxicologia/files/2016/08/rodenticidas-warfar%C3%ADnicos.pdf
  5. Departamento de toxicología de Argentina. Recomendaciones para la atención de las intoxicaciones por raticida anticoagulante. Argentina. 2014. Disponible en: http://www.mendoza.gov.ar/wp-content/uploads/sites/16/2014/10/Recomendaciones-Intoxicaci%C3%B3n-Rodenticida-Anticoagulantes.pdf
  6. Ministerio de Protección Social. Guía para el manejo de urgencias toxicológicas. Universidad Nacional de Colombia. 2008. Disponible en: https://www.minsalud.gov.co/Documentos%20y%20Publicaciones/Gu%C3%ADa%20de%20Manejo%20de%20Urgencias%20Toxicol%C3%B3gicaas.pdf
  7. Informe Quincenal Epidemiológico Nacional. Vol 21 (7). “Intoxicaciones por sustancias químicas en población gestante, Colombia, 2013-2014”. Bogotá, D.C. 15 abril 2016. Pág 239-249. Disponible en: https://www.ins.gov.co/buscador-eventos/IQEN/IQEN%20vol%2021%202016%20num%207.pdf

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