viernes, 3 de agosto de 2018

Anfibios venenosos


Marly Tatiana Gaviria Melenje.
Estudiante de Internado Facultad de Medicina. Universidad de Antioquia. 

Sara Lastra Bello. MSc Toxicología.
Esp. Adicciones. Unidad Telesalud. 



Los anfibios son vertebrados que poseen dos vidas una terrestre y una acuática, su nombre viene del griego, “amphi” que significa= dos y “bios” que significa = vida. Desde el punto de vista taxonómico se clasifican así: Clase: Amphibia, Orden: Anura es decir sin cola; los anfibios de este orden son los sapos y ranas. 

Los sapos tienen piel verrugosa y las ranas poseen una piel lisa y suave. Ranas y sapos son el grupo más amplio y diverso de todos los anfibios, comprenden 88% de las 7.200 especies descritas, Colombia posee 710 especies, son fuente de alimentación para gran cantidad de especies. 

La piel de los anfibios es delgada y húmeda, tiene funciones de regulación hídrica, control de temperatura y respiración. Poseen glándulas epidérmicas que segregan una película mucosa la cual posee propiedades antibióticas que los protege de infecciones. El sabor amargo de las sustancias que segregan y el color brillante de su piel les sirve como disuasivo químico o rechazo contra depredadores. 

Pese a la repulsión que algunas personas pueden tener a este tipo de animales ejercen funciones muy importantes en el medio ambiente: 
  • Fuente de alimento de aves, mamíferos, peces, reptiles, insectos y arañas, lo que contribuye en la cadena alimenticia. 
  • Son eficientes en la transformación de alimentos a energía que usan para su propio crecimiento o que integran a la cadena trófica, por lo que mejoran el flujo de energía y ciclo de nutrientes en los sistemas acuáticos y terrestres. 
  • Consumen insectos que son considerados como plagas o trasmisores de enfermedades por lo cual ayudan a su control. 
  • Son un componente importante de la fauna de zonas de inundación (humedales) contribuyendo al reciclaje rápido de los detritos y el lodo. 
Durante mucho tiempo se han obtenido de los anfibios, venenos para la caza, alucinógenos ceremoniales y medicinas. Esto se debe a que el exudado de su piel contiene sustancias que podrían llegar a tener estos efectos. 

LAS RANAS VENENOSAS: 

Se encuentran principalmente en la región pacifica u occidente colombiano (figura 1).

Figura 1. Distribución geográfica de las ranas venenosas en Colombia 
Clase: Amphibia, Orden: Anura (sin cola), Familia dendrobatidae (son las más toxicas del mundo), Géneros: Phyllobates (son 5 especies 3 las hay en Colombia). Se alimentan de hojas, hormigas comunes y carpinteras además de termitas. 
Se cree que su toxicidad se adquiere de su alimentación, debido a que se ha descubierto, una similitud entre los compuestos de las toxinas producidas y la constitución química de las hormigas; cada rana contiene aproximadamente 0.2 miligramos (mg) de toxinas. 

Las ranas en cautiverio pierden su veneno después de algunos años, esto es importante porque explica que se exhiban en los zoológicos y parques naturales sin el riesgo de generar accidentes en quienes visitan estos sitios. Las nacidas en cautiverio no poseen veneno, pero si le incorporan alimentación de su hábitat natural la toxina que segregan será incorporada a su piel. 

Su tóxico está compuesto por alcaloides esteroideos llamados: batracotoxinas, homobatracotoxina y bacatrotoxinas que son neurotoxinas activadoras de los conductos iónicos de sodio en las neuronas y células musculares, que dejan el canal abierto por un largo periodo lo que produce despolarización irreversible de las células es decir se produce un cambio de carga en ellas, que conlleva a alteraciones del ritmo cardiaco conduciendo a falla cardiaca. 

Las toxinas secretadas tienen efectos: 
  1. Cardiocirculatorios: bradicardia (bajan frecuencia de latidos del corazón), reducen la presión arterial, ocasionan cambios en el ritmo cardiaco y llevan al shock. 
  2. Simpaticomiméticos: produciendo contracción de los vasos sanguíneos y generan efectos analgésicos. 
  3. Neurotóxicos: generando exceso de salivación, diarrea, calambres, tenesmo o contracción violenta y dolorosa para expulsar las heces e incontinencia. 
Para identificar cuáles podrían ser más venenosas hay que mirar su coloración y brillantes: mientras más brillante sea la superficie dorsal de la rana, es más toxica la toxina secretada; y entre más colorido su color también 

Existen 3 especies de ranas del género Phyllobates en Colombia (figura 2). 

A) P. bicolor: Los indígenas de la tribu Emberá utilizan sus secreciones toxicas para envenenar dardos

B) P.terribilis: La mas tóxica de todas, una rana adulta puede contener mas de 1mg de toxina, con 15 microgramos (mcg) en animales pequeños produce inmovilización, perdida de equilibrio, incoordinación motora, cianosis (coloración azulada en la piel), convulsiones o muerte en los primeros 8 min. En humanos 400 mcg serian letales.

C) P.aurotaenia: Mas pequeñas que las anteriores 

Figura 2. Diferentes tipos de Phyllobates 
Genero Dendrobates: Son de tamaño pequeño 1-2cm. Se han encontrado sustancias en sus toxinas que producen contracción muscular. Existen 3 especies conocidas de este género (figura 3). 

D) D. truncatus: Solo se encuentra en Colombia, se alimenta de colémbolos (artrópodos hexápodos cercana a los insectos), hormigas y termitas, su toxicidad es media, no representa riesgo si no se ingieren o se tocan con las manos en las que se existan concomitantemente heridas. 

E) D.auratus: Son de múltiples colores negro, verdes, azules, su veneno lo obtienen de alimentarse sobre todo de arañas y pequeños insectos, como hormigas y termitas 

F) D. histrionicus: vive en bosques húmedos tropicales y bosques subandinos de la región del Pacifico 

Figura 3. Tipos de Dendrobates
Síntomas producidos por el contacto con la piel de estas ranas: Salivación, frecuencia cardiaca aumentada, síntomas cardiacos, vómitos, diarrea, coloración azulada en la piel, convulsiones. 

LOS SAPOS VENENOSOS 

Pertenecen a la Clase: Amphibia, Orden: Anura, Familia: Bufonidae, Género: Bufo (B. marinus (el sapo común), B. typhonius y B. granulosus.)(Figura 4). Se distribuyen desde América del Norte hasta la Tierra del Fuego en el extremo meridional de la América del Sur. 

Se hallan ampliamente distribuidas en todo el mundo, limitados a zonas con clima subtropical y húmedo. La búsqueda de alimento la realizan en la noche, ponen sus huevos en el agua, en dos hileras largas. 

El sapo no ataca, no posee medios de defensa como dientes, garras o espinas. La mayoría de los sapos tienen veneno inofensivo para el ser humano. Su veneno es una secreción blanca ocre, de consistencia cremosa y adhesiva, es expulsado cuando se aplica una presión externa, y se realiza contacto con esta a través de la piel, cuyo efecto no es dañino en la piel de los humanos, pero si puede provocar inflamaciones graves si cae en los ojos, o efecto nocivo si se ingiere por vía oral. 

Las glándulas venenosas son escasas y de gran tamaño, son gránulos de forma ovoidal, distribuidas en toda la superficie del cuerpo, responsable de la producción del veneno acuoso y blanquecino irritante para los depredadores, se acumula en una cavidad central, y es excretado a través de un conducto por la acción de fibras musculares circundantes, Se destacan dos glándulas voluminosas llamadas “parótidas” ubicadas a ambos lados del cuello en posición post orbital y “glándulas paracnemis”. 

Los casos de envenenamiento en humanos son muy raros, salvo algunas publicaciones de casos reportados en la literatura; algunas culturas pueden usarlos para preparar sopas con lo que pueden presentarse los casos. 

Sin embargo, la mayoría de casos publicados suceden en mascotas tras ingerir los sapos, quienes al sentirse amenazados secretan su veneno. Estos eventos suceden generalmente en la noche cuando los sapos salen a alimentarse. 

Al entrar en contacto con el predador, la toxina entra al organismo a través de los poros de la piel, e inmediatamente pasa a la circulación provocando un estrechamiento de los vasos sanguíneos, en el Sistema Nervioso Central altera la transmisión de los impulsos nerviosos, modificando la regulación del intercambio de iones con carga eléctrica positiva, como sodio, potasio y calcio produciéndose una contracción sostenida. 

Su toxico es procedente de la mezcla de sustancias de sus glándulas parótidas ubicadas en la parte posterior a sus ojos (región post orbital), ricas en bufotoxinas y bufotoninas (con actividad alucinógena y de glucósidos cardíacos que generan detención del latido cardíaco). 

Figura 4. Tipos de sapos
Grados de intoxicación por veneno de sapo 

Leve: irritación de la mucosa oral, salivación 

Moderado: irritación de la mucosa oral, salivación, debilidad, alteración en la marcha (ataxia=caminata en círculo), irregularidad del ritmo cardíaco, relajación de los esfínteres que ocasionan defecación y micción espontanea. 

Severo: irritación de la mucosa oral, salivación, dolor abdominal, depresión respiratoria, convulsión, irregularidad del ritmo cardíaco, edema pulmonar, cianosis, dificultad respiratoria, muerte. 

Prevención 

Al viajar a sitios endémicos evitar contacto directo con las ranas coloridas y de gran brillo ya que podrían corresponder a las de la familia Dentrobatidae, en caso de tener heridas en la piel evitar contacto con cualquier anfibio. No colocárselo en el rosto ni en los ojos. Utilizar protección física, como guantes. Enseñar a los niños a respetar la naturaleza ya que algunos casos en humanos se presentan cuando los niños juegan con estos animales interesados por sus vistosos colores.

En caso de contacto con estos animales y presentar algún síntoma de alarma, consultar a urgencias inmediatamente o llamar a CIEMTO 3003038000. 

BIBLIOGRAFIA 
  1. Suárez, Ana María y Esteban Alzate Basto. 2014. Guía Ilustrada Anfibios y reptiles Cañón del río Porce, Antioquia. EPM E.S.P. Universidad de Antioquia, Herbario Universidad de Antioquia - Medellín, Colombia. 138 pp. 
  2. Godoy, Ortiz, Teibler, Acosta, L. (2018). Toxicidad de la secreción de glándulas parotidas en sapo. Retrieved from http://www.unne.edu.ar/unnevieja/Web/cyt/com2005/4-Veterinaria/V-020.pdf 
  3. Gonzales, C., & Patiño, G. (2018). Centro de Investigaciones Amazónicas Macagual (CIMAZ). Retrieved from http://www.udla.edu.co/revistas/index.php/momentos-de-ciencia/article/view/153/4-9 
  4. Field-Cortazares, J. (2018). Envenenamiento por Contacto Directo con Ranas Venenosas. Retrieved from http://www.medigraphic.com/pdfs/bolclinhosinfson/bis-2011/bis111j.pdf 
  5. Córdoba P, D. (2006). Toxicología (5th ed., pp. 697-699). Bogotá, D.C 
  6. Dunn, E. (2018). Los Géneros de Anfibios y Reptiles de Colombia, 1. Primera parte: Anfibios. Retrieved from https://revistas.unal.edu.co/index.php/cal/article/view/32052/32080

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