viernes, 20 de octubre de 2017

Paraquat, herbicida eficaz en las plantas y en el hombre.

Gabriel Jaime Restrepo Chavariaga
Residente de 3er año de Toxicología Clínica

El paraquat es un herbicida bipiridílico que actúa por contacto, se presenta en forma líquida en concentraciones del 20% para uso agrícola. Su nombre químico es eI 1-1´-dimetil-4-4- bipiridilo y es frecuente encontrarlo en zonas agrícolas. Se encuentra al alcance de los agricultores desde hace más de 40 años y es el segundo agroquímico más vendido en el mundo. 
Las propiedades herbicidas del paraquat fueron descubiertas en 1955 y el principio activo fue introducido en los mercados mundiales en 1962 con el nombre de marca GRAMOXONE®, presentación en solución acuosa al 20 o al 40%. En Colombia ingreso desde 1969 sin restricciones y hoy se conocen varias marcas comerciales como Gramafin , Gramaxone y Cerrero.

Su acción herbicida se ejerce por idénticos mecanismos que su acción tóxica, bloqueando los procesos de respiración celular y generando daños por sustancias oxidativas llamadas radicales libres. En palabras más sencillas lleva a la disfunción y daño de múltiples órganos como pulmones, riñones, hígado, corazón y quemaduras de la vía digestiva. Cuando este no es utilizado para su objetivo primordial, matar la maleza, sino que es usado en personas con enfermedad psiquiátrica como elemento ingerido, en el intento suicida o la mala utilización por los agricultores genera intoxicaciones accidentales o laborales de alto impacto, causando en nuestra población joven y laboral, la mayoría ellos del campo, múltiples secuelas como invalidez e incluso la muerte, la cual puede sobrevenir rápidamente. 

En nuestra cultura y hogares tenemos arraigado el cultivo de plantas, incluso en nuestras casas y sitios de paso como fincas realizamos la práctica de pequeña agricultura. En algunas ocasiones compramos agroquímicos para el control de Plagas, sin el debido conocimiento y manejo de los mismos. Peor aún, sin un adecuado almacenamiento de estos plaguicidas en nuestros hogares y fincas teniendo un factor de riesgo, un arma silenciosa que puede ser ingerida por nuestros niños, mascotas y en muchos casos por nuestros adolescentes como medida desesperada por depresión, separación de los padres, bullying o simplemente como medida para llamar la atención. Sin embargo después de ingerido no hay vuelta atrás, no hay antídotos ni tratamientos con efectividad demostrada.

En resumen, la mayoría de los casos son por ingestión suicida y algunos son accidentales, casos vistos en niños o en adultos en estado de ebriedad. También se han encontrado casos que corresponden a accidentes laborales.

La OMS en su Clasificación Recomendada de Plaguicidas según sus riesgos, clasifica el paraquat como “Moderadamente peligroso, clase II”. La dosis letal mínima estimada para humanos es 10 - 15 ml del producto concentrado, dosis letal media 110 - 150 mg/kg por vía oral en ratas, sin embargo por sus efectos sobre los principales órganos y el daño de los mismos lo consideramos en la clínica como de alta peligrosidad y letalidad. 

La intoxicación por paraquat suele ser por vía digestiva al ingerirlo, ya que su absorción no se realiza por vía respiratoria ni por la piel íntegra, si por heridas o piel no intacta; además por mucosas como ojos, vagina y recto tiene absorción y efecto sistémico. Una vez en el organismo, el tóxico se distribuye por la sangre, se fija en diversos tejidos (sobre todo en el pulmón) y ocasiona un cuadro grave con una mortalidad muy elevada.

Entonces… ¿cómo evitar este enemigo?

La forma más fácil de evitar el daño con este plaguicida es prevenir la intoxicación y contacto con el mismo, evitemos en nuestros hogares y especialmente lugares de recreo y descanso tener estos tipos de herbicidas. Debemos conocer la existencia de los mismos, saber de su peligrosidad y dejarlos bajo llaves en sitios seguros, al manejo de profesionales y nunca a alcance de nuestros familiares, especialmente niños, adolescentes o personas con enfermedades como depresión, esquizofrenia o trastornos afectivos con bipolaridad entre otras.

Una de las medidas más eficaces a nivel mundial de esta problemática, que se ha convertido en un problema de salud pública, ha sido la prohibición del uso de este herbicida, demostrando un impacto significativo en países como Alemania, Francia e Inglaterra.


¿Qué debo hacer ante la ingesta de este herbicida o contacto con mucosas o piel lesionada?

  1. Si usted accidentalmente tiene contacto con este herbicida, retire inmediatamente toda la ropa contaminada y dispóngase a lavar con abundante agua la zonas de contacto como ojos, piel y cabello hasta que dar limpio y sin residuos.
  2. En caso de ingesta del paraquat no se debe inducir el vómito, ni dar de tomar leche ni aceite, consulte al hospital más cercano de inmediato para manejo hospitalario, entre más rápido se actué y se coloque en manos de un especialista, mayor es la probabilidad de sobrevivir.
  3. Comuniquese con la línea Ciemto de asesoría para el manejo de tóxicos y fármacos al tel 3003038000. A cualquier hora y desde cualquier parte del país.

1 comentario:

  1. Muchas gracias por la información, me gustaría aportar un poco más sobre la clínica del Paraquat.

    Clínica:
    -Piel: irritación, quemaduras superficiales, úlceras, eritema, necrosis, hiperqueratosis reactiva y ampollas.
    -Ojo: conjuntivitis, úlceras corneales, queratitis, que aparecen a las 12 a 24 h, así como uveítis anterior. Lo usual es que se recuperen por completo.
    -Tractogastrointestinal: produce náuseas, vómito y diarrea; en las primeras 24 a 48 h el paciente manifiesta sensación de quemadura, disfagia, odinofagia, dolor retroesternal, epigastralgia, se aprecian úlceras muy dolorosas en la mucosa orofaríngea (lengua del Paraquat®), sialorrea, disfonía, que incrementan con el tiempo.
    -Renal: Aparece después del primer día, puede ser oligúrica o no; en parte se produce por la falta de ingesta y las pérdidas por vómito, pero además por la toxicidad renal del PQ, que causa una tubulopatía proximal, que se manifiesta con proteinuria, hematuria microscópica, glucosuria, fosfaturia, aminoaciduria e hipocalemia y suele recuperarse por completo
    -Pulmonar: muchos pacientes presentan tos y esputo con pintas de sangre; en las intoxicaciones moderadas a graves el desarrollo de fibrosis pulmonar se acompaña de disnea progresiva, PO2 en disminución y cianosis central. Inicialmente la radiografía de tórax puede ser normal, pero puede progresar a infiltrados en parches y a la opacidad completa de ambos campos pulmonares.
    -Cardiovascular: inicialmente puede haber taquicardia sinusal. En las fases avanzadas de la intoxicación los pacientes desarrollan diversos grados de arritmias, choque y paro cardíaco.
    -Neurológico: en el estadio final se presentan coma y convulsiones, también se ha descrito edema cerebral, ataxia y parálisis facial.

    Es importante recordar además los criterios de gravedad:
    •Creatinina mayor de 1,2 en 76% de mortalidad
    •Bilirrubina total mayor de 1,2 en 46% de mortalidad
    •Leucocitosis mayor de 10.800 en 63% de mortalidad .
    •Transaminasas mayores de 40 en 68% de mortalidad.
    •pH menor de 7,3 tiene un 95% de mortalidad
    Nota: El desarrollo de normogramas basados en las concentraciones séricas, también han sido ampliamente utilizados, por ejemplo el nomograma de Proudfoot, en el cual, para aquellos pacientes con niveles plasmáticos mayores a 1 μg/mL, luego de 24 h de la exposición, la probabilidad de sobrevida es menor al 10%

    BIBLIOGRAFÍA

    1. Peña, L., Arroyave, C., Julián, J., Gómez, U. (2010). Toxicología clínica. Corporación para Investigaciones Biológicas. Página 137. Tomado de http://aplicacionesbiblioteca.udea.edu.co:2149
    2. Dinis-Oliveira RJ, Duarte JA, Sánchez-Navarro A, Remião F, Bastos ML, Car-valho F. Paraquat Poisonings: Mecha-nisms of Lung Toxicity, Clinical Features, and Treatment. Critical Reviews in Toxicology 2008;
    3. Tominack Rebecca L, Pond Susan. Her-bicides. In: Goldfrank, Lewis R. Gold-frank’s Toxicologic Emergencies. 7th Ed. New York: McGraw-Hill; 2002. p. 1393-411


    Claudia Marcela Pérez Martínez

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