lunes, 27 de marzo de 2017

Plantas ornamentales tóxicas

Las plantas ornamentales, se cultivan y comercializan con propósitos decorativos como planta de interior o para flor cortada. Sus características estéticas, las hacen propicias para el paisajismo de los ambientes internos en los recintos. 

Muchas de ellas pueden contener sustancias tóxicas, las cuales hacen vulnerables especialmente a niños y mascotas de presentar intoxicaciones accidentales al ingerirlas o tocarlas.

Las estadísticas del 2014 del Poison Center de los Estados Unidos, mostraron que casi la mitad de las intoxicaciones en ese año se produjeron en niños menores de 6 años (48%), de las cuales; un 2.6% se debieron a exposiciones a plantas tóxicas, equivalentes a 27941 casos en esa población pediátrica.

En el Centro de Información y Estudio de Medicamentos y Tóxicos (CIEMTO) de la facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, durante sus primeros 24 meses de funcionamiento; 3 de cada 10 personas intoxicadas por plantas correspondieron a menores de 16 años.

Afortunadamente, la intoxicación grave de las plantas es poco frecuente en los niños, debido a que la cantidad de material vegetal necesario para ocasionar una intoxicación severa, es mayor de lo que un niño pequeño alcance a ingerir. Los casos de intoxicaciones graves o la muerte por ingestión de plantas, son generalmente el resultado de abuso intencionado o mal uso (1).

Estas plantas se han clasificado en 3 grupos de acuerdo a su potencial de ocasionar una intoxicación generalizada o no y de acuerdo al tipo de toxico presente en ellas.

Las del primer grupo producen síntomas generalizados que pueden llegar a ser muy graves, en este grupo se encuentran plantas que contiene glucósidos cianogénicos, glucósidos cardíacos, alcaloides tropánicos entre otros. Ejemplos de estas plantas ornamentales que contienen estas sustancias son: Floripondio o Trompeta de Ángel, Tomate en sus hojas contienen [Alcaloides tropánicos], Laurel en flor, Adelfa, Hortensia [glucósidos cianogénicos].

Las del grupo 2, tienen cristales insolubles de oxalato de calcio que pueden generar quemaduras locales en la boca o piel al ser tocadas o pueden producir daño renal. En este grupo se encuentran plantas como la Difenbaquia o Dólar y Filodendro; hojas, tallos y raíces contienen el tóxico.

Las del grupo 3 contienen toxinas que producen síntomas irritativos gastrointestinales y dérmicos leves o moderados cuando son ingeridas o tocadas, en este grupo se hallan plantas tales como Agapanto y Aloe Vera.

Se recomienda conocer el potencial tóxico de alguna de estas plantas a través de las publicaciones de advertencia en las páginas web de los centros de información, para evitar accidentes en el hogar con niños, ancianos o mascotas; comprarlas en lugares autorizados y evitar tocarlas o ingerirlas de forma inadvertida.

Sin embargo, los centros de información para tóxicos pueden orientar a la comunidad no médica y médica, en las medidas pre hospitalarias y hospitalarias ante el contacto con una de estas plantas.



Referencias
1. Alsop, Judith A. . "Capítulo 130. plantas". Envenenamiento y Drogas Sobredosis, 6e Ed. Kent R. Olson. Nueva York, Nueva York: McGraw-Hill, 2012, http://accessmedicine.mhmedical.com/content.aspx?bookid=391§ionid=42069944.





Sara Margarita Lastra Bello
MD. MSc. Toxicología. Esp. Adicciones

Unidad Telesalud. CIEMTO – Fac. Medicina. UdeA


6 comentarios:

  1. Me llamó mucho la atención el caso particular del áloe vera (sábila) ya que desconocía su potencial tóxico, siendo una planta muy utilizada hoy en día para la elaboración de diversos productos, principalmente cosméticos, fármacos y bebidas refrescantes a base de un concentrado o gel de esta planta. Revisando la literatura encuentro que el áloe vera se ha utilizado por vía tópica para aliviar quemaduras en la piel, y por vía oral para ayudar a acelerar la motilidad intestinal contra el estreñimiento. También contiene una gran cantidad de vitaminas(A, C, E, B1, B2, B3, B6 y B12), minerales (calcio, magnesio, fósforo, potasio, entre otros), y antioxidantes que estimulan los mecanismos de defensa y de adaptación del cuerpo para hacer frente al estrés físico, emocional y ambiental. El gel de Aloe vera es una fuente amplia de
    micronutrientes esenciales (Na 3660 mg/100 g, Ca 3319 mg/100 g, Mg 1536 mg/100 g, K 4060 mg/100 g) y de fitoquímicos activos, como ácido ascórbico (127.6 mg/100g), tocoferoles o vitamina E (0.217 mg/100 g) y compuestos fenólicos totales (79.2 mg equivalentes de ácido gálico/100 g), que son capaces de reducir los radicales libres que causan las reacciones de oxidación asociados con diversos padecimientos y enfermedades, tales como el envejecimiento, las enfermedades cardiovasculares y carcinogénesis, entre otras.


    A pesar de variados beneficios el áloe vera conserva un potencial tóxico al contener una sustancia química natural -aloína- un glicósido antraquinónico, que se presenta en el látex del áloe amarillo que exuda debajo de la superficie de las hojas de la planta. Esta sustancia puede irritar la piel produciendo una dermatitis de contacto con una erupción localizada, y a su vez al consumir por vía oral incrementa las contracciones peristálticas en el colon e impide que este reabsorba agua desde el tracto gastrointestinal al actuar sobre los canales de cloro permitiendo su apertura, esto explica su efecto laxante. Este efecto laxante puede llevar a desórdenes hidroelectrolíticos, diarrea, dolor abdominal. En mujeres gestantes se contraindica la ingesta de productos que contengan áloe por la posibilidad de causar contracciones uterinas. El consumo crónico de áloe vera produce pérdida de potasio sérico y potencia los efectos tóxicos de fármacos cardiovasculares como los digitálicos, antiarrítmicos y otros, efecto que puede incrementarse si el paciente ingiere de forma simultánea tiazidas, corticoesteroides, furosemida y fármacos que producen hipokalemia. Por otra parte su uso empírico para tratar la diabetes, aumenta la hipoglicemia de la glibenclamida de otros hipoglicemiantes, al poseer principios activos hipoglicemiantes.

    Me queda una duda puntual Dra. Sara y es respecto a las bebidas de áloe vera, ¿qué tan tóxicas pueden llegar a ser estas?

    1. R.N. Domínguez-Fernández et al. Aloe vera GEL: STRUCTURE, CHEMICAL COMPOSITION, PROCESSING, BIOLOGICAL ACTIVITY AND IMPORTANCE IN PHARMACEUTICAL AND FOOD INDUSTRY. Vol. 11, No. 1 (2012) 23-43. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/pdf/rmiq/v11n1/v11n1a3.pdf

    2. Fundamentos de farmacología en terapéutica. Carlos Alberto Isaza M.; Gustavo Isaza Mejia; Jesualdo Fuentes Gonzalez; Tulio Marulanda M.; Olga Clemencia Buriticá Arboleda; Juan Carlos Moncada Escobar; Jorge Enrique Machado Alba. 6. ed.. Bogotá : Editorial Médica Celsus , 2014. Capítulo 15: Plantas medicinales.

    ResponderEliminar
  2. Hola Carlos, muy buen comentario de ampliación del tema. De acuerdo a la explicación toxicodinamica de la Aloina que ampliaste, es la que esta relacionada con la clasificación de esta planta en el grupo 3 del tema anotado anteriormente ( síntomas gastrointestinales y dérmicos tras el contacto con la parte tóxica de la planta). Con relación a su inquietud,de hecho si existen algunas regulaciones nacionales al respecto por la presencia de Aloina en la planta de Aloe Vera y su riesgo en bebidas a base de estas. Te aclararemos esta inquietud a través de nuestro sistema de solicitudes asincrónicas del Centro de informacion. Muy bien!!

    ResponderEliminar
  3. Este tema me pareció muy interesante porque entre mis familiares es muy común que se recomiende el uso de plantas para aliviar diferentes síntomas.
    En el caso del agapanto, que suelen recomendar como purgante, su efecto se debe a saponinas (yuccagenina y agapantogenina) que irritan la mucosa gastro intestinal. Estás mismas sustancias, ingeridas en gran cantidad son las que provocan síntomas de intoxicación: vómito, diarrea, dolor abdominal y mareos. En el caso de esta planta en particular las intoxicaciones graves son raras y el manejo se basa en líquidos I.V. y antieméticos según sea necesario.



    Slaughter, R., Beasley, M. and Lambie, B. (2012). Poisonous plants in New Zealand: a review of those that are most commonly enquired about to the National Poisons Centre. N Z Med J., [en linea] 125(1367), p.87-118. Disponible en: https://www.nzma.org.nz/__data/assets/pdf_file/0007/36493/slaughter.pdf

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Caren gracias por sus aportes en el tema. El agapanto pertenece al grupo 3 de plantas toxicas es por esto que rara vez se producen casos graves como usted lo menciona

      Eliminar
  4. Este tema me llamó mucho la atención, y cuando se hace una revisión de algunos casos reportados en la literatura médica se encuentran varios casos sobre este tipo de plantas. Entre ellos:
    - Bloqueo auriculoventriculares tipo Mobitz II producidos por Nerium oleander, asociado a la ingesta de un té que contenía esta planta.
    - Ataxia, sintomas gastrointestinales y debilidad generalizada, producida por Baptisia, lo llamativo de este caso es que esta planta es similar al esparrago cuando está más inmadura.
    - Un caso de un paciente con diagnóstico diferencial de infarto (elevación del ST en EKG), hipercalemia y sindrome de Brugada, secundario a la ingesta de tejo japonés (taxus cuspidata) por varios meses. Esta planta contiene taxinas capaces de inhibir los canales de sondio y calcio del corazón, provocando las alteraciones antes mencionadas.
    De esta misma forma existen muchos más casos asociados a plantas ornamentales, para lo cual es importante hacer un llamado de atención a la comunidad y tenerlo en cuenta como un diagnóstico diferencial en el servicio de urgencias.
    Por otro lado tenía la inquietud, donde podría indagar que tipo de plantas ornamentales se podrían encontrar más frecuentemente en nuestro medio y cuales no, además, de cuales serían sus principales características para poder identificarlas.

    REFERENCIAS DE LOS CASOS:

    1. Tatlisu MA, Cekirdekci EI, Akyuz S, Nurkalem Z. A case of Mobitz type II atrioventricular block due to Nerium oleander poisoning successfully managed with digoxin-specific Fab antibody fragments. Turk Kardiyol Dern Ars. 2015;43(7):648-50.
    2. Anderson MJ, Kurtycz DF, Cline JR. Baptisia poisoning: a new and toxic look-alike in the neighborhood. J Emerg Med. 2015;48(1):39-42.
    3. Jambeih RA, Shaheen WH, Li VY, Shaheen MH. ST-segment elevation and ventricular tachycardia after ingestion of a common ornamental plant-a case report. Indian Heart J. 2012;64(2):211-3.

    ResponderEliminar

Déjanos tu comentario!