miércoles, 11 de abril de 2018

¿Qué pasa si ingieres el gel de Sílice (Silica gel)?

Sara Lastra, Andrés Arango y Wilder Giraldo
Sara Lastra Bello. MD. MSc. Esp. Adicciones
Unidad Telesalud – CIEMTO

Andrés Arango y Wilder Giraldo
Estudiantes de Internado, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia


Quizá alguna vez ha visto los paqueticos con pequeños gránulos blancos que están presentes en bolsos y zapatos nuevos; o incluso en algunos medicamentos y fideos asiáticos; en cuyo empaque se describen declaraciones de advertencia tales como “DO NOT EAT” (No comer), debida a que no son comestibles; “THROW AWAY” (Tirar a la basura); son los denominados geles de sílice o Sílica gel (1)

El gel de sílice, cuya composición es dióxido de sílice (SiO2), es un material categorizado dentro de los no tóxicos, el cual es sometido a procesos químicos (polimerización) que reducen su capacidad de envenenamiento. Debido a esto sus macromoléculas no se absorben a través de la mucosa del aparato digestivo cuando estas son ingeridas; por consiguiente, no se distribuye el material en el organismo (2)

Contrariamente en forma de polvo cristalino si es altamente tóxico y responsable de ocasionar al ser inhalado la enfermedad pulmonar conocida como Silicosis (3)
El motivo por el cual la sílice se encuentra en múltiples elementos de la vida cotidiana es que este material contiene millones de pequeños poros, capaces de absorber hasta el 40% de su peso en humedad (4)

La ingesta accidental de este tipo de productos es sumamente común, especialmente en niños menores de 6 años, llegando a reportarse hasta más de 40000 casos anuales en los Estados Unidos (2). En Colombia no hay registros oficiales de la incidencia de casos por año.
La literatura reporta que 3 de cada 100 niños que consumen gel de sílice podrían presentar síntomas leves de malestar en la boca o garganta, tos, y algunas veces vómitos (2). El Centro de Información y Estudio de Medicamentos y Tóxicos (CIEMTO), en los últimos 3 años, ha asesorado 3 casos en menores de 4 años quienes habrían ingerido este producto presentando síntomas tales como vómitos ya sean espontáneos o inducidos por sus cuidadores, práctica que pone aún más en riesgo la salud de estos menores (Evite las intoxicaciones de niños en el hogar).

Sin embargo, ciertas salvedades para casos en los que su ingesta podría llevar a mayores consecuencias es que el gel de sílice puede estar combinado con otros químicos tóxicos, como cloruro de cobalto y metil violeta, que son utilizados para que la sílice cambie de color según el grado de humedad absorbida por el producto (1).

Los que no contienen estos colorantes, serán transparentes o de color perlados, siendo bajamente tóxicos, mientras que aquellos con cloruro de cobalto o metil violeta, tendrán una coloración entre rosado a azul oscuro para el primero y naranja a verde para el segundo, con el riesgo asociado de toxicidad de los químicos (1)

Otra situación para tener en cuenta independientemente de su capacidad de generar envenenamiento es el riesgo de ahogamiento cuando al ser ingeridos por menores de edad, pasan accidentalmente a las vías respiratorias, comportándose como cuerpos extraños que pueden poner en peligro la vida del menor [1]

Afortunadamente desde el punto de vista toxicológico el riesgo es bajo por las condiciones mencionadas en los primeros párrafos; siempre y cuando no se realicen medidas caseras inadecuadas que puedan complicar el cuadro clínico.

Si su hijo o cualquier persona cercana consume accidentalmente este tipo de productos, le damos algunas recomendaciones útiles:
  1. No tratar de inducir el vómito en la persona afectada, ni ofrecer productos como carbón o tierra.
  2. Lave su boca retirando los gránulos que pudieran quedar.
  3. Dar de beber agua a tolerancia del afectado.
  4. Siempre y cuando se trate de un adulto, si tiene dificultad para respirar, pero que no le impide hablar, ínstelo a toser con fuerza hasta expulsar el cuerpo extraño, de no expulsarlo o si al ingerir el producto la dificultad respiratoria no le permite hablar, acuda inmediatamente a un centro hospitalario.
  5. Si el niño tiene dificultad respiratoria llévelo de inmediato a un servicio de urgencia.
  6. Si la exposición fue ocular, lave con abundante agua.
El tratamiento para la exposición al gel de sílice son los primeros auxilios básicos.

Para prevenir futuros accidentes con este y otros productos del hogar, recomendamos consultar la nota "Evite las intoxicaciones de niños en el hogar"

El conocimiento de una línea salvavidas cerca a usted, para asesorarse en caso de contacto con sustancias tóxicas es útil. Para Colombia puede llamar al teléfono 3003038000. 

Referencias

  1. Will Oremus. What Happens If I Eat Silica Gel? SLATE. July 8, 2011 6:14 PM. [Internet]. [Consultado el 09 de febrero de 2018]. Disponible en: http://www.slate.com/articles/news_and_politics/explainer/2011/07/what_happens_if_i_eat_silica_gel.html 
  2. Lavon O, Bentur Y. Silica Gel: Non-Toxic Ingestion with Epidemiologic and Economic Implications. Isr Med Assoc J. 2015 Oct;17(10):604-6. PubMed PMID:26665312. 
  3. HBCChem, inc. Material and safety data sheet. 2004. ChemCAS. [Internet]. [Consultado el 09 de febrero de 2018]. Disponible en: http://www.chemcas.org/chemical/msds/cas/AA0_4/AA42764-18.asp
  4. MCHC (Metropolitan Chicago Healthcare Council). My Child Ate Silica Gel. Illinois Poison Center Update: Jan. 2014. [Internet]. [Consultado el 09 de febrero de 2018]. Disponible en: https://illinoispoisoncenter.org/my-child-ate-Silica-Gel

martes, 20 de febrero de 2018

Automedicarse con acetaminofén podría dañar tus riñones


Nefrotoxicidad por Acetaminofén


Sara Lastra Bello 
Toxicóloga de la Unidad de Telesalud - CIEMTO

Ana María Montes
Estudiante de internado Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia

El acetaminofén también llamado paracetamol es el analgésico y antipirético más involucrado en intoxicaciones debidas a medicamentos. (1)

Al ser un medicamento de venta libre y a bajo costo; se ha facilitado la automedicación; con el riesgo de causar intoxicaciones.

Las sobredosis por acetaminofén pueden suceder por varias causas: la gran mayoría de estas son de origen intencional, pero en niños suceden principalmente por causas accidentales. 

Para algunos médicos, las nuevas concentraciones del principio activo de las presentaciones orales dirigidas a la población infantil, ha hecho más complejo el cálculo de las dosis; y además ciertos padres o cuidadores quienes suelen automedicar a sus hijos, piensan que estas nuevas presentaciones se dosifican igual que las habituales ocasionando cuadros de intoxicaciones.

Las consecuencias debidas a la intoxicación por acetaminofén han sido ampliamente estudiadas, sobre todo por el riesgo de causar daño en el hígado (hepatotoxicidad), cuyos síntomas se caracterizan por náuseas, vómitos, sudoración excesiva, dolor abdominal, coloración amarillenta en los ojos y piel, y complicaciones neurológicas, renales y de la sangre. Sin embargo, han sido menos estudiados en la literatura médica, los daños que pueden ocasionar las intoxicaciones por acetaminofén en otros órganos.

Se estima que 1 a 2 % de niños y adolescentes que tienen sobredosis de este fármaco podrían tener alteración en el funcionamiento de los riñones (nefrotoxicidad) de forma aislada o posterior al daño hepático. La nefrotoxicidad es una complicación poco común; esta se presenta a los siete días de la sobreingesta del medicamento y el pronóstico inicial se calcula teniendo en cuenta la concentración del medicamento en la sangre. (2)
El origen de esta presentación clínica atípica no es claro, pero existen algunas teorías sobre el mecanismo de daño relacionado con el papel que juega el riñón como órgano dinámico requerido para el equilibrio y excreción de productos de desecho del cuerpo. La sustancia toxica producto de la intoxicación por este medicamento se llama NAPQI [ N-acetil-p-benzoquinona imina]; que al ser filtrada en el riñón induce al desgaste excesivo de sustancias antioxidantes protectoras para los órganos, generando un aumento en la sangre de urea y creatinina (productos de desecho del organismo), situación que describe la dificultad del riñón para limpiar la sangre. (3)

Cuando la intoxicación por acetaminofén ocasiona hepatotoxicidad es manejado con el fármaco N- acetilcisteina pero no se conoce claramente el papel de este como protector cuando se induce a un daño renal por sobredosis de acetaminofén; y los tratamientos propuestos hasta el momento no tienen respaldo científico.

Es por esto importante aconsejar la no automedicación con ningún fármaco, y en caso de una sobredosis no intencional o deliberada consultar al médico y recibir asesoría por expertos de un centro de información de medicamentos y tóxicos - CIEMTO 3003038000.

Bibliografía:

  1. Zuluaga A, Lastra-Bello S, Peña-Acevedo L, Montoya-Giraldo M. CIEMTO: the new drug and poison research and information center in Medellín, Colombia. Clin Toxicol (Phila. 2017 Agosto; 55(7). 
  2. Mazer M, Perrone J. Acetaminophen-induced nephrotoxicity: pathophysiology, clinical manifestations, and management. Journal of Medical Toxicology. 2008;: p. 2-6.
  3. Prescott LF. Paracetamol Overdosage. Drugs. 1983; 25(3). 

lunes, 12 de febrero de 2018

Nuevas pruebas, nuevos métodos... Un paso hacia la medicina personalizada

El primer objetivo de la Farmacocinética clínica es contribuir a establecer dosis terapéuticas adecuadas e individualizadas de acuerdo con el criterio clínico, la situación del paciente y en la medida de lo posible, del análisis farmacocinético del valor de la concentración del fármaco determinado en una muestra de sangre, buscando mejor beneficio en el tratamiento para minimizar la posibilidad de efectos terapéuticos no deseados.

Teniendo en cuenta que algunos fármacos tienen un rango terapéutico estrecho (no son lineales ni predecibles) y presentan una gran variabilidad farmacocinética y farmacodinámica tanto intra como inter individual, es en gran medida lo que justifica la medición de los niveles plasmá­ticos de tales fármacos para ajustar dosis.

Es bien sabido que la intensidad del efecto farmacológico correlaciona más estrechamente con su concentración plasmática que con su dosis y por lo tanto permite optimizar su farmacoterapia, esto es lo que se conoce como “Monitorización terapéutica de drogas”. El objetivo de monitorizar se enfoca en eliminar fracasos terapéuticos por la administración de dosis insuficientes o por el contrario una dosis excesiva (toxicidad), es decir lo que se busca es lograr una máxima eficacia con mínimos efectos adversos.

Para lograr un rango de medición bastante amplio en el monitoreo de medicamentos, es necesario usar equipos y técnicas cada vez más sensibles y más específicas, por lo que el Laboratorio de Farmacología y Toxicología como parte de CIEMTO, adquirió todo lo necesario para lograr tal objetivo y actualmente puede ofrecer en su portafolio la medición de los siguientes fármacos:
  • Linezolid 
  • Vancomicina 
  • Meropenem
  • Imipenem
  • Ampicilina
Estos serán cuantificados por Cromatografía Líquida de Alta Resolución (HPLC). Es importante mencionar que la cromatografía líquida de alta resolución como principio básico permite la separación de los componentes de una muestra diferencialmente, de acuerdo con las características físicas o químicas de los compuestos; lo que la hace la técnica ideal para la medición de fármacos.

Contacto

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